Todos los sistemas de seguridad que tiene tu coche son importantes, pero cuando vas a más de 100km/h, los frenos son decisivos puesto que pueden marcar la diferencia entre detenerte a tiempo y un accidente. El 97% de los conductores españoles coinciden en que los frenos del coche son el sistema de seguridad más importante, pero solo el 13,5% sabría detectar un problema en ellos.

¿Cuándo debes revisar los frenos de tu coche?

  • Aumenta la distancia de frenado. La distancia de frenado depende de diferentes factores, entre ellos la carga que llevas en el coche, la suspensión e incluso el estado de los neumáticos, pero una de las causas más comunes es el desgaste de los frenos. Si las pastillas o los discos están muy desgastados, perderás eficacia a la hora de frenar, lo cual no solo aumentará la distancia que necesitas para detener el coche sino que también puede causar derrapes inesperados.
  • Sonido inusual. Los ruidos en tu coche no suelen ser una buena señal, sobre todo si escuchas un chirrido cuando pisas el pedal de freno. La causa más común es un desgaste de las pastillas de freno, debido a la fricción contra los discos. Ese sonido está causado por unas tiras que se encuentran en el interior de algunas pastillas, las cuales quedan al descubierto cuando se gasta el material que las cubre. El chirrido también puede deberse a que la pastilla se ha cristalizado, lo cual suele ocurrir cuando abusas del sistema de frenos del coche, de manera que la pastilla se calienta demasiado y su superficie se cristaliza.
  • Vibraciones. Cuando el ABS se activa, notarás una vibración en el momento del frenado. Es normal. Sin embargo, no es normal que sientas esas vibraciones en otras circunstancias. Aunque las vibraciones pueden deberse a un problema de alineamiento de la dirección o en los rodamientos de las ruedas, también pueden estar causadas por una deformación de los discos de freno, ya sea por un exceso de calentamiento o el desgaste debido al uso.
  • Tirones. Si al detener el vehículo sientes unos tirones, es probable que tengas que revisar los frenos. Puede deberse a un calíper que se ha quedado atascado, en cuyo caso el coche tirará siempre hacia ese lado. También podría tratarse de un desgaste desigual en las pastillas de freno, de manera que al accionar el pedal, las cuatro ruedas no frenarán igual.
  • Cambios en el pedal de freno. Si notas un cambio en el tacto del pedal o en su recorrido, deberías revisar los frenos inmediatamente. Si el pedal se vuelve esponjoso significa que no está transmitiendo la presión necesaria para frenar con eficacia, lo cual puede deberse a una fuga en el circuito o un deterioro del líquido de frenos. Si sientes el pedal demasiado duro, es probable que se deba a un problema en el servofreno. Y si tienes que pisar más a fondo el pedal, de manera que aumenta su recorrido antes de funcionar, puede deberse a un desgaste de las pastillas de freno o un problema en el sistema hidráulico.

Un buen mantenimiento evita averías más costosas

Los fabricantes recomiendan sustituir el líquido de frenos cada dos o cuatro años y revisar el estado de las pastillas y discos de freno a partir de los 20.000 kilómetros, considerando que las delanteras se desgastan el doble de rápido que las traseras. En Pneumàtics Pou podemos ayudarte: nos encargamos del mantenimiento periódico para detectar cualquier desgaste en los frenos y sustituir las piezas viejas. Recuerda que actuar a tiempo te ahorrará dinero y evitará un accidente.